lunes, 9 de abril de 2012

Sobre salpicar con tiempo al temporal

La luz del crepúsculo caía a plomo sobre el horizonte, bañando de color dorado las infinitas llanuras que ante un jinete cansado, exhausto y moribundo se expandían. Las recientes lluvias habían dejado innumerables gotas colgando de cada una de las espigas que, desordenadas, crecían salvajemente a lo largo y ancho de cuanto la vista podía alcanzar. En conjunto, una llama divina iluminaba un diamante titánico. El ritmo cansado y desacompasado de los cascos del caballo era el único fondo musical que podía apreciarse, y el jinete, al borde del colapso, supo apreciar el detalle.

-Ya hemos llegado.- Le susurró al corcel mientras, a duras penas, intentaba zafarse de las riendas que se habían enroscado en sus muñecas. Se apeó del caballo con las pocas fuerzas que se había reservado para el final de su viaje. Las gotas de sangre resbalaron en procesión silenciosa por los bordes de un uniforme escarlata y se precipitaron al vacío rodeadas de tranquilidad y sosiego. Las heridas que había sufrido a lo largo de tan legendaria caminata iban a acabar con él pronto, pero no por ello había incumplido su deber, ni mucho menos. A sus espaldas quedan cantidades ingentes de enemigos caídos, cientos de reinos cruzados de costa a costa y numerosas gestas que le sobrevivirían aunque muriese mil veces más.

-Querido hermano –Le decía entrecortadamente a su caballo, mirándolo con sus apesadumbrados ojos azul oscuro. –Nuestro viaje ha terminado, ya sólo queda la muerte. Ese y no otro es el verdadero final. Debemos marchar como venimos, siempre solos. Lo que nos espera al otro lado de la Gran Catedral es y será siempre un misterio, pero hasta allí ha de llegar nuestro mensaje y por los Dioses que jamás dejaremos una misión sin concluir.

El caballo, con una mirada de comprensión y dejando escapar sus últimas fuerzas, se dejó caer sobre el campo infinito de espigas. Su piel, más negra que una noche sin luna, destellaba con las últimas luces del día, su crin, blanca como la leche, se esparcía como mil riachuelos por el suelo. El jinete se arrodilló, más por efecto de la gravedad que por voluntad propia, se quitó uno de los guantes y acarició el cuello del animal pausadamente. No pasó demasiado tiempo hasta que empezó a notar cómo la vida se le escapaba al ritmo que su sangre manaba. Finalmente se dejó caer, y haciendo un último gran esfuerzo se arrancó la cruz que le colgaba al cuello, se la metió en la boca y se la tragó.

La luz se apagaba en el horizonte y el brillo del mundo moría con ellos.

-Nosotros somos la libertad.
Estas fueron las últimas palabras del último gran héroe. Palabras demasiado llenas para no haber sido oídas por nadie. Demasiado hermosas para ser pronunciadas por cualquiera. Demasiado ciertas para que la noche no se apiade de las almas que se quedan en un mundo sin ellas.

jueves, 3 de junio de 2010

Sobre el cuerpo diésel

Se ve a menudo cómo John y otros John se quitan el sombrero y la tapa de los sesos.
Sales a fumar mañanas a la atalaya silenciosa, canta y la señorapasteldefresa baila contenta implorando la lluvia, llámalo ambición. A veces madura demasiado pronto y lo ves retorcerse, explota y resurge de las cenizas, y piensas: "Lázaro! que los muertos se queden donde están!!", llámalo curiosidad. El mundo es dulce y encima de las escaleras lo guardaremos para que nadie lo vea, cuídate astronauta y envía de vuelta los peces, llámalo náusea. Recuerdo el tatuaje en el brazo del vie

lunes, 10 de mayo de 2010

Sobre rusas, montañas y ruletas.

Bonita caída del cielo, sin tiburones ni rizos pero entre el humo y con estilo.
Sáltaba de cuerda en cuerda cuando llegué a buen puerto,y entonces Jack Destrucción se subió a su caballo y gritó y gritó y recuerdo los árboles y el polvo y el aire y el cielo.
Y abajo en el río es verdad, que estaba observando y era la reina de la hojarasca y el cristal.
Sin consecuencias todo va bien en Salem, el fuego en febrero y la libertad:
"Sabemos que no hay reacción... es sólo que... no hay consecuencias"
Lo respiramos contigo cuando perdemos el control, hicimos de las tumbas orgullo y las lanzamos en paracaídas cuando sobrevolamos Nueva York. Realmente lo agradecerías si estuvieras vivo o muerto, esta es la nueva era que pinta nuestras vidas de caos y color.
Las bombas no son un problema, explotan y las cosas saltan por los aires, nos alarmamos y manos a la cabeza, pero las cosas siempre saltan por los aires, siempre queremos subir y subir, y hay aviones, cohetes, misiles.
Y MIERDA!!! NUESTRA GENERACIÓN A OLVIDADO PORQUÉ!!
Subimos a chuparle la poya a Dios...o inventamos los misiles para rebentarla?
En el séptimo cielo otra cosa por los aires!!
LA POYA DE DIOS ES EL APOCALIPSIS!
¿Pero miras abajo y qué hay en el pozo?
Ahora que los gusanos dominan la tierra podremos ver a que sabe el chocolate de la gran Mamá. Ahora cuevas y sombras y lava!




Cierras los ojos, levantas la vista y miras al rededor.
Más gente más rápida y más música.
Te bañas en vino y ceniza, y una noche más en palacio.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Sobre el destino de los gigantes.

¿Quién pilota las nubes?

Te prometo que voy a volver, no se ni como ni cuando. Por aquí siempre suele estar soleado, la gente no se preocupa demasiado por el tiempo, ni mucho más ni mucho menos que en las cuevas, pero siempre están dando tumbos. Cuando te miran te hacen sentir culpable, es algo incómodo, no me encuentro bien en situaciones así. No me malinterpretes, me gusta esto, pero es odiosa esa sensación de: ¿Y qué has hecho tú por la libertad?

Traigo noticias del sur:
Poca cosa en realidad, recuerda que aquí todo cae hacia arriba y al principio desconcierta, estoy harto de soñar con golpes del asfalto en mi cara, acabas deseando ser tú el siguiente en salir volando.
Últimamente sólo viajo con el camello y el niño en una burbuja. El camello se acuerda de tí, me dice que no cantes lejos, me preocupa, empieza a leer mensajes secretos hasta en las frutas, incluso en las frutas con nombres de animal australiano!
Sobre el niño burbuja no hay mucho que decir, se dedica a dejarse llevar por la inclinación del momento, ya sabes.

El sur te manda recuerdos.

Lobo Madrugada de Verano Ángel.

lunes, 8 de febrero de 2010

Sobre Porobompompom y Ruedas.

Albergamos la esperanza de que TÚ te calles, aunque en realidad nos basta con que no digas nadas.
Recuerdo cuando las drogas todavía no habían sitiado mi mente, recuerdo recordar un montón de gente mirándose a los ojos y al cielo antes de saber la respuesta y morir.
Teniéndome a mí, queriéndome ir, recuerdo el abajo y el ahora, recuerdo el abajo y el juicio.
Se que hablé de mentirle y de aguantar las tempestades, de que ojalá fuera el día perfecto, y anillos de fuego y mujeres bailando.
Pero todavía estoy en pie.
El reflejo nublado de nuestra sombra persiguiéndonos nos animaba a seguir corriendo entre deshinibidas risas y desesperados llantos.
Botella en mano y hasta las cejas del espíritu de los 60 nos dirigíamos raudos y seguros a donde cada pisotón del bombo nos llevase.
En realidad no sabíamos nada de lo que había que saber sobre nada, pero nos descubrimos entregados en cuerpo y alma al destello de una idea.
La oscura carretera desaparecía tras el himno de nuestras ruedas y ante nuestros ojos se iluminaba cual concierto de luciérnagas en llamas.
No había vuelta atrás, tan sólo un precipicio y yo sin alas, tan sólo drogas y yo sin alma.
"Encantado de conocerte, soy el amo del viento"

viernes, 29 de enero de 2010

Sobre empezar

Creí que iban a llover estrellas.
Parecía que si alargabas la mano hacia el cielo encontrarías una cuerda invisible que nunca antes habías sentido.
Parecía que si tirabas de esa cuerda todas las estrellas caerían como enérgicas supernovas cantando el himno de la bala, una detrás de otra, en una progresión infinita que sólo podía llevar a un desenlace posible: la destrucción de cuanto no has bailado todavía.
Lo que no has comido, lo que no has gritado, lo que no has leído, saltado, golpeado, sentido, insultado, tocado, escuchado, lo que no has vivido...
Parecía que no iba a acabar jamás, pero entre la eterna fila que formaban inconmensurables y pétreos edificios, empezó a dejarse ver la dorada corona de un gran sol perezoso y dormilón que prometía con el calor de sus recién levantados susurros que ése, y sólo ése, podía ser el día.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Sobre sexo y otras catástrofes geográficas.

Ni siquiera un segundo después nos explotó la cabeza.
Hemos llegado aquí en un carruaje de ratón tirado por calabazas, y yo conseguí lo que quería.
Sólo me quedan las palabras para jugar, sé amable, porque todo lo que se de poesía es lo que se va quedando en el fondo mi vaso.
Pero al final conseguí lo que quería.
Ella buscaba largas tardes de domingo de platero, yo la libertad.
Yo acabé borracho, tocando y bailando noches de noviembre de gigantes.
Ella acabó sola.
Pero al final conseguí lo que quería.
Fumo lo que quiero, hago lo que quiero, bailo lo que quiero pero es su pelo todo lo quiero.
El segundo disparó apenas sonó, ¿Qué te dice el tipo con barba que todo lo sabe?
Que lo mejor es creer que tu cuerpo y tu mente apenas se hablan, que uno se va a Estambul, que ella acabó sola.
Es el día perfecto, el día en el que un montón de láseres mortales buscan a los niños y demás inocentes del mundo, ancianos en sus nichos de recuerdos y todos caminan por el camino salvaje.
Todos son medianoche y a todos les importa una mierda que no haya sitio en el barco, no quieren caer al río de los cocodrilos que mastican relojes.
Si algo hemos aprendido de noviembre, es que no tienen piedad.
Carrie tiene una pistola.
Al final conseguí lo que quería, pero ella está en el cielo con diamantes.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sobre una aviesa mirada y unos dientes afilados.

A las chicas que les rompí el corazón:

Nada más que sal y alcohol, Beautiful Mike y su bastón lideraban la mejor banda explosiva del momento, putos riffs y el camarero que tenía una pierna de metal. El público postizo vitoreaba entusiasmado a los gatos pardos de la noche, y la pierna de metal gruñía y disparaba a bocajarro.
Hasta que apareció aquel tipo con pinta de cónsul y tabaco de oro.
Llevaba escrito en la frente: "No se hablar sin un cigarro", pero yo no le creí, yo sabía que venía a por el pobre camarero y su pierna de metal.
Putos riffs.
Pero el público vitoreaba.
Y fue cuando llegó la gran ola y el cónsul cogió un cigarro.
No queremos palabras, queremos canciones, sinfonías rotas y vasos llenos, entidades huecas, dulces e imperecederas.
A mí las mujeres felinas y la cama vacía.
Entonces Beautiful Mike cogió su bastón, su banda explosiva, guerrilla tramposa la noche en tu casa, bailando la luna al son de tu espalda, nació su odio de toda tu gracia.
Y la dejó, la noche en tu casa y los gatos pardos, la danza, tu espalda y el fuego y la gracia.
La vida.
Pero amigos, Beautiful Mike y su bastón tenían un perro, el perro que no olvida y que lleva de nombre a un dios, sombreros y carabinas, el demoníaco perro le arrancó la pierna de metal al pobre camarero, se fumó el dorado tabaco del desdichado cónsul, emergió de un mechero un sueño y la luz te folló entera.
"Malditas zorras ¿Quién sigue aquí?" la banda explosiva, explotó, y no hay final para la historia.


Gmork:

Creo que es ella, ella es mi jodida chica.
Sé que lo es, pero mierda, la odio.

lunes, 4 de mayo de 2009

Sobre cogidos.

Me gustaría dedicar esta canción a todos los capullos que se han pegado un tiro para contar con otro agujero por donde se la puedan clavar.

Esperaba poder resumir la existencia en una frase, una hostia de tinta.
Viajábamos con sangre como gasolina en un viejo Chevrolet apodado Rock'n Roll, negro medianoche, brillante muerte de reina. Este atardecer mi apellido es Huracán. Un viejo revólver con el alma de un cura en la guantera nos prometía perdón y covijo en la morada de algún dios, nada que temer. Todo tapizado color lágrimas en Arizona.
Creía ir montado con un tío que siempre preguntaba, y preguntaba sobre todo, todas la preguntas nacían y morían entre sus jodidos dientes.
"¿Que qué pretendía?", mierda, no podía preguntarme eso, el cura se lo tendría que hacer entender, pero contesté:
"Supongo que resumirlo todo en una frase".
"¿Que qué significa?" ¿Quién coño le ha puesto una alfombra roja la puerta de mi Rock'n Roll a este capullo? Pero contesté:
"Significa no tener que trabajar nunca más, sin olvido, no hay perdón."

Y se debió bajar, porque sólo oía que las nubes cantaban:
"Adiós a los dueños del Rock'n Roll"

La mirada inquisidora de la cerveza atraía a las viejas glorias tanto como espantaba a las bienaventuradas nuevas estrellas, y así aparecieron en la medianoche en carretera todos los que un día quisieron vivir de acuerdo a los acordes, el humo en los ojos, la vida en la lengua y la sangre en el suelo.

El espíritu del viejo ave que un día elevó hasta el cielo a todas las estrellas saltaba de boca en boca, de alma en alma, por cada uno de mis acompañantes.
Dylan Rolling Stone subido a hombros de una guitarra rogaba por una cerveza más; Miss Patty Valentine prometía que me querría más que a su soldado inmortal, yo era el señor Huracán; Don American Pie McLean jugaba con el alma del cura.

Pero todo acabó.

El cura estalló, y todo se volvió medianoche, brillante muerte de reina. Arizona no estaba preparado para nosotros, y en el viento una explosión negra, plumas y sombreros, todo se entremezcló; sabor a alcohol, sangre, y muerte del Huracán, viejo Rolling Stone, el amor de Patty en una botella, Valentine ponía en la etiqueta, sueños y dolor en el viejo Rock'n Roll.

Y nadie se despidió.


Pero las nubes cataron:

"Adiós a los dueños del Rock'n Roll."

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sobre sobrar

Una guitarra, seis cuerdas, un sol menor, un lamento, un sombrero, voy ciego, perdí la pua, una espada, no hay paredes, no estás, el As de picas, un ángel, una sonrisa, sangre, no hay dinero, dar razones, amnesia y alcohol, olor al fresco, calor, haberse perdido, un perro guía, el mes de Octubre, un ratito, guiar al perro.

Ser forastero en tu pelo.

Nacer, música, humo, sufrir, olvidar, humo, reir, sufrir, humo, música.

Soy inmortal hasta que se demuestre lo contrario.

Me voy de compras.

Pensar que todo lo que va sobre ruedas surfea rampa abajo las ganas de vivir la vida sin mí.

Extranjero.

sábado, 31 de enero de 2009

Sobre una calle sin aliento.

-Se ha suicidado un "joder".

-¿Y?

-Quiero saber porqué pasa.

-Es que las calles enmudecen a mi paso.

-Estamos solos.

-No quita que no me quieran.

-Sigo con el "porqué" en la boca.

-Las calles vacías, y no cabemos la música, un cigarro y yo.

-Deshazte del soldadito.

-No puedo, nos está oyendo.

-Sueñas.

-Si los sueños tuviesen forma, se vestirían de humo. Al fin y al cabo es eso. Los grandes sueños nacen de mentes enfermas, y de sus enajenaciones, al igual que el humo nace del vicio y deseo de sus creadores.
El humo se mezcla con el corrosivo aire de un mundo extraño y, por minoría absoluta, acaba desapareciendo. Como ocurre con los sueños...y sus creadores.

-¿Hablamos de fumar?

-Hablamos de fumar.

-Háblame de cicatrices.

-No, de esta noche hemos salido ilesos.

-Se ha suicidado un cigarro..

jueves, 8 de enero de 2009

Sobre

Es el rojo que busca un poco más de tu alma.
Nacimos del polvo que levanta unas zapatillas al correr, y corriendo crecimos pensando en cerveza.
En cerveza y en perder el tiempo.
En perder el tiempo y en soñar que alguna vez soñariamos con una buena vida.
¿Cómo has llegado hasta aquí?
Todas las piedras que no has pisado se convierten en planetas rojos, y las que pisas son las minas rusas más rusas de toda Europa. Pero tal vez estuviéramos en el puente hablando de lo que se dice de Lou Reed.
-¿Que qué se dice de Lou Reed? Se dice que Lou Reed siempre empieza bien.
-Capullo, te preguntaba por tus zapatillas.
-Mis zapatillas son hijas del rock'nroll. Mis zapatillas saben que "miau" es la forma que tiene un gato de silvar una canción de Lou Reed.
-Debería haberte preguntado por los planetas rojos.
Pero esa tarde corríamos, corríamos para esquivar las balas de todas las pistolas de Brinxton, los bombines tienen mejor punteria cuando cierran los ojos, y sin parar perdimos el pedal de freno.
Y ahora, joder, creo que nos hemos pasado el puente; ya ni cerveza, ni ensoñaciones; ya ni Lou Reed, ni rock and roll ligero de unos viejos dinosaurios.

martes, 9 de diciembre de 2008

Sobre lo que todos piensan de lo que todos piensan.

Lo que cuenta la leyenda de corazones, queda entre los corazones y yo.
Que cogimos aquella noche las lanzas más largas y afiladas y en el fervor de la batalla, cantando sudor, sudando canciones, pinchamos nuestra bandera.
Cuenta la leyenda que nuestra bandera bajó aquella noche para que la viesemos sangrar. Y los sudores secaron y las canciones se fueron volando. No pidió ayuda, se moría, había bajado del cielo porque la habíamos pinchado, y ahora se moría.
Se moría y reía.
Y todos los corazones callados.
Y las canciones volvieron, sólo para preguntar de que se reía tanto.
Pero ella se moría y reía.
Entiende que pasa ahora armadura y arma, supongo que debajo hay un soldado, pero esta noche no quiere ni ver tu alma, sucia y sudada huele a podredumbre y se te despega la piel para poder evitarla, que ya no sirves para eso armadura y arma, se reía y sangraba y lloraba y se reía, que todo son aquí corazones, y lo que más brilla es el filo de sus lanzas.
Que no es más que el brillo de los dientes del malo de los dibujos, una sonrisa maníaca, una sonrisa de bardo, del bardo bastardo, del bardo bastardo más loco y maníaco, del bardo bastardo más loco, maníaco y malo, y que te cuenten las lanzas que no era más que un dibujo animado.
De ánimos quería hablar, estaba allí arriba, aplaudía, sonríele y bajó, sangrando y riendo y muriendo y esta vez llevaba un arma.

Chico.


Eh!


Chico.


Que sangro y rio y muero.

Y ese no es tu problema.


Entonces las lanzas rieron y brillaron, y todo se paró un segundo.
Me pareció oir el aleteo de un pájaro, me pareció que era el pájaro más curioso e inoportuno del mundo, y que sin embargo era el pájaro más ruidoso de aquella llanura de corazones.
Que todo se ha quedado oscuro.
Que en la oscuridad no vuelan las aves.
Que sólo son las canciones que vuelven a ver como sangra y rie y muere.
Pero que han llegado tarde.
Que aquí no ha pasado nada.
La leyenda continúa, todos a una.
Cojamos las lanzas, sonríe, corazones armaduras y arma, dejemos las almas que pesan, no las necesitamos allí donde vamos.
¿No has aprendido nada de todo esto?
El sudor se ha secado dejando un tatuaje, un tatuaje curioso e inoportuno y sin embargo el más ruidoso en cuantas leyendas se han podido contar.
El páramo calla y el tatuaje canta.
El tatuaje calla y las lanzás sonríen.
Las lanzas sonríen y ella baja.
Baja para reir y sangrar y morir.
Eh!
Chico!
Armadura y arma!
Sigue el compás, serás una leyenda, no te quedes atrás..

lunes, 3 de noviembre de 2008

Sobre todos los "que" jamás pensados.

¡Que te jodan!

Dulces y empalagosas visiones de una larva que mira el mundo desde su colmena.
Todo miel.
Un póster de "I got soul" que tape la visión.
Un futuro de "I´m not a soldier" que cierre las bocas.

¿Si sale?

Si sale todo tiene dientes.
Que todos los dientes son verdes.
Que todos los dientes son romos.
Que un loco los hizo de sal.

El cielo tiene la mandíbula de un caimán, y las nubes más escamas que el pez más peludo del mar.
Si esque es una terrorista, que ni usa TNT, le basta el fuego que decora su mirada justo antes de dormir.
Que los ojos se tiñen de rojo.
Que su alma se prende al alba.

¡Que se muere joder!

Y que a su cuerpo no se le olvide, que nunca lo hará del todo.

¡Y otra vez!

Que si el corazón late más fuerte no es pa quitarse las telarañas.
Que si el corazón rebota es pa recordarte que ni eso te mata.

Que no estás muerto.
Que sigues vivo.

¿Y que?

Que te jodan..

lunes, 15 de septiembre de 2008

Sobre las 2:36

Te estás quedando sin.
Despertar es despertar aquí y en Rusia, y hoy lo has echo del revés, en una jaula que es papel.
Estás entre paredes otra jodida vez, es como tener tu cielo a dos metros de la cabeza, y descendiendo.
Joder como se nota que no es tu cuerpo el atrapado, pero salir, valla lo que es salir...el jocker sin maquillaje.
Hay quien nace y hay quien no, y hay quien nace de una broma del Diablo.
Así que para volar hace falta un corazón oxidado y palabras de metal. Manda huevos saber que el suicida está mas vivo que nadie. Manda huevos saber que tiene más ganas de vivir que todos, pero está decorando el árbol de navidad, y manda todavía mas huevos saber que él es una bola el árbol.
Lo sintió la última vez que lo vió.
Él habla y se lleva consigo humanidades, vete a recorrer caminos jodido romanticida, ¡Que te llamarán ladrón!
"¿Ladrón?
Ladrón el viento por llevarse mis palabras."

"Que tus palabras se las lleve el viento y el viento se volverá loco, te arrancará un subidón y te empujará a vomitarlo."

Borrachas las mariposas que explotan en llamas cuando echan a volar.
Y a ti te han salido alas a gasolina.
¡Somos los putos soldados del mundo!
¡Y esque todo lo que te nace es poesía!
¡Vamos a dar la cara y vamos a dar la cruz!
Por comerte los ases de una baraja ahora solo tienes parejas y en ninguna de ellas se quieren tanto como tú a tus alas sin combustible.
Tiempo.
Tienes que parar a repostar en algún bar, dale un par de tragos más.
Porque hace falta alcohol para que la jaula arda.
Porque a un corazón oxidado le faltan fuerzas para perseguir al viento en busca de tus palabras.
Porque tus alas se queman.
Y es que te estás quedando sin..

Sobre la triste triste muerte de Peter Pan.

Siempre que te apretes el estómago podrás vomitar.
Llega el invierno y me protejo del frío con pieles de escarabajo.
Sólo vivo para vivir debajo de ellas y debajo de ellas sólo hay muros.
Los muros son cada vez más pesados y cada vez más sensibles, y sabes que todos caerán si alguna vez tropiezas con un mal grito. Todos forman laberintos, y en todos los laberintos hay monstruos.
¿Entonces que?
¿Dios te dio una espada y un bocata para aguantar un día más?
Puede que te encuentres con el monstruo, o puede que te encuentre él a tí. En cualquier caso le darás de comer el bocata para que te deje en paz y luego le rajarás con la espada para recuperarlo.
Después de todo, Dios también tiene sentido del humor.
Una noche de verano te tropezaste con el invierno, y tus pieles de escarabajo calleron todas al suelo.
Les pediste un boli a los niños inmortales que con sangre escribían en las paredes profecías sobre los Recuerdameporsiempre y se rieron de tí.
Lo único que les oiste fue decir que si la luna no sale de día es porque que tiene resaca de la noche anterior.

"JODETE TIENES ENVIDIA!"

Contestaron; "Envidia de quién? ¿De quién cada día despierta matando las horas con las plumas del búho que se acuesta con ella? Nunca la tendrás."

"Lo que tú digas, pero son plumas muy afiladas"

Y un niño murió.
Así que me lo llevé conmigo para tener compañía en el laberinto.
Su nombre era Peter Pan y nunca me perdonó que lo arrastrara entre los muros.

martes, 26 de agosto de 2008

Sobre los agujeros.

Puede que algún sábado te despiertes con una preciosa rubia al lado.
O puede que no.
Puede que sea morena.
Mientras tanto bebes emociones reciclables para desayunar.
Todo de plástico.
Un portazo es una hermosa canción par un sábado por la mañana. No son ni rubias ni morenas en la cama. Pero son melodías portadoras de esperanza.
Tal vez hoy no tengas que volver. Puede que sea el día.
Vamos a buscar los cachitos de la noche del viernes en el felpudo.
No.
Vamos a buscar a alguien que sepa y pueda construir una nave espacial.
Todos quieren una nave espacial.
Es lo bueno de los portazos, te dejan con todo un día por delante.
Vas caminando despacio y mirando al suelo, no valla a ser que sin querer vayas a caer en algún vicio.
Los suelos están jodidamente llenos de agujeros negros de revelaciones y para salir de ellos hace falta una nave espacial y una tripulación. Una chica de buen ver, y tal vez algún mono que sepa más matemáticas que tú.
Hoy no te han llamado capullo y te sientes extraño. Puede que sea hambre.
Un agujero en el estómago.
Vete a cualquier sitio de esos llenos de gente que entra y sale con un carro con estampados a cuadros y rallas.
¿Un supermercado?
No.
Una cárcel.
Una cárcel con queso de todas las marcas.
Con el mejor queso del mundo, con sus imperfectos mejores agujeros del mundo.
Necesitas cambiarte el nombre.
Todavía no te han llamado capullo.
Una vez te mordió una ardilla, puede que tengas extraños y sobrenaturales poderes de ardilla.
Empecemos por ponerte el nombre de Ardilla y que cuando lo digas la gente te llame capullo.
"¿Cómo te llamas?"
"Vamos a ahorrar tiempo, llámame capullo."

Pero ¡Eh!, cuidado, sigue mirando al suelo, no valla a ser que caigas en el olvido.
Ya nadie te querrá y te quedarás lo suficientemente solo como para que el sol tenga que bajar a darte de fumar.
"¿Estás bien muchacho?"
"Llámame capullo"

Llovería, pero sería el sol que no quiere verte y las nubes que se ríen del descaro.
La luna ni se digna a aparecer este mediodía.
Vamos a por mi queso, que por lo menos tiene agujeros y si todavía tengo algo de suerte tal vez me caiga en alguno de ellos.

Es lo que tiene la música de un portazo.

Sobre la telaraña. Las maneras de caminar.

Vives en la telaraña. Comes en la telaraña, ves la tele en la telaraña, y que demonios, hasta cuando estornudas lo haces en ella.
Es jodido tener un solo brazo especialmente corto y que te piquen los cojones.
Ráscate la nariz, puede que funcione.
Pero aun es más jodido si te pica la nariz. Pregúntale a alguien que encuentres: "¿Qué harías si no tuvieras tu único brazo lo suficiemente largo como para rascarte los cojones?"

"Ponte un garfio" Te diría un payaso.
Ya no quedan trajes de etiqueta. Y mucho menos de mi talla.
Todos mal vestidos con uno y yo en tirantes. En la telaraña nadie te dice nada.
Por lo menos te queda El Juego. Bien, de acuerdo, nadie te ha invitado a participar, pero hoy no hay ganas de subirse al mundo, y mientras nadie te quiera tirar todo ira bien.
Ya tenemos una telaraña, una camisa de tirantes, un juego sin significado y un montón de capullos de etiqueta.
Creo que voy a aceptar la sugerencia del payaso.

Puedes subirte a un tren llamado: "Destino final, viaje sin retorno".
O puedes no hacerlo.
No lo hagas, no seas imbécil. Muchos otro como tú cayeron y ahora viven decorados con medallas que brillan a sol y sombra, y estos, sonriendo, enseñan una perlada dentadura a juego que inspira de todo menos confianza.
Pero a nadie le gusta la confianza.

¡Mierda!

¿Qué ha pasado? Estás en el puto tren.
En fin, ponte cómodo.
Los farolillos te dan la bienvenida, y también los faroles que van de farol, pero estos más bajito, susurran, pues nunca quisieron llamar la atención.

"¿A dónde te diriges asi?, sin etiqueta y pisando los rencores que trae la madrugada"
Te pregunta el revisor.

"Ando perdido por suerte ¿Qué se me presenta hoy?"

"Las nubes se sonrojan al ver a la luna vestida y maquillada para salir esta noche"

"Ah! pues ya tengo plan"

Y finaliza:

"Vas pisando atardeceres."

Esta vez la pista de baile está para los dos, pero tú no has venido a bailar.
Asi que me quedo con mi camisa de tirantes, mi juego sin significado, el consejo de un payaso y ¡Qué coño! mis capullos de etiqueta.
La telaraña es de superglú, su abrazo es más fuerte que el de papá oso al guardia del bosque, de esa no hay quien se libre.
Nadie ha venido a bailar hoy.

Viaje sin retorno y el revisor te dice:
"Recuerda muchacho que la próxima vez que alguien diga tu nombre, tú no tendrás el brazo lo suficientemente largo como para levantar la mano."

miércoles, 20 de agosto de 2008

El Juego

Reglas:


  1. Todo el mundo juega a El Juego.

2. En el momento en el que pienses en El Juego has perdido, y has de declararlo públicamente.

3. En el momento de que dejes de pensar en El Juego, volveras a participar en él.

martes, 12 de agosto de 2008

Sobre el duendecillo. El ex-amante.

Una vez más.
Respira.
Otra vez.
Es necesario, no te resistas. Es como oler los paisajes que imaginas cunado vas de viaje. Sitios vírgenes que violar con trocitos quemados que se desprenden de tu alma por cada suspiro y rezo dirigidos a lo que les falta.

[Le dijo el duendecillo al árbol]

Es una sensación parecida a ser un carpintero en la ciudad de las termitas.
Pero sin música.
Y sin música no se vive.
Llueven corcheas en este lugar y yo sin paraguas para protegerme. Caen gritando melodías para sobrevivir al fin del mundo.
Y yo. So ingenuo. Con un atrapamariposas intentando alcanzar las que me hagan brotar alas.
Y yo. So capullo. Dejo escapar las más sinceras. Dejor caer las únicas que nacieron para mí.
Y yo. So bastardo. me quedo con las que, desafinando, me susurran mil maneras para acabar conmigo y solo una para acabar con todos.

[Le cantó el duendecillo al bosque]

Escondido en un laberinto de espejos en el que cual cada reflejo se sabe un baile regional diferente y 7 maneras de reirse de tí.
Hasta que paseando te das cuenta de que hay un espejo sin tu figura.
Y pensaste:
" Un espejo que está triste, no baila"
Te confesó:
"No bailo porque no tengo quien me saque a bailar"
"Pero es sábado, has de bailar!, ¿Dónde has dejado las cenizas de la rutina quemada y las botellas vacías de un fin de semana que sintió de verdad tu marcha? ¡Joder si el resto de espejos se enteran de que no los quieres tumbar para empolvarte la nariz!."
"Para mí la música no suena, no hay un fin del mundo al que sobrevivir"

[Le señaló el duendecillo al sinsentido]

Así que es eso.
Son las voces en off.
Nos recuerdan quienes somos y que queremos.
Las odio, las odias.
Tiene un jodido palo con un clavo oxidado por si te olvidas y un lanzallamas por si no quieres recordar.
Todos deberían tener una.
Tener una sire.
Sirve para tener un lugar al que apuntar con una metralleta cargadas con balas de la mejor plata.
Del cianuro más caro.
El capitán garfio a perdido el sombrero y solo tiene su gancho para poder buscarlo.

[Le confesó el deundecillo al delirio]

Pero serás polvo, no uno de esos polvos de viernes de coca.
No uno de esos polvos tristes de lunes por la mañana.
Las notas también lloran por putas. Se vendieron a la desatención por unos cuantos sentimientos.
Ya nadie las quiere por como eran y están al borde de la extinción.
Un incendion extinto por las meadas de las personas.
Los suicidas avivan las llamas. Su orín tiene más alcohol que las venas de los romanticidas.
Esta noche la musa a venido a inspirarme y me la he follado.
Un buen polvo.
Pero no un polvo desde luego en el que te convertirás.
No tienes tanta suerte.
Cara o cruz.
Otra vez de canto.
Las melodías esperan a un mejor cliente y hoy nadie va a sobrevivir al fin del mundo.

[Le contestó la brisa al duendecillo con una pistola apuntándole en la sien]

¡PUM!


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Pero si todo lo hice por ella.

Por el amor de Dádata.

[Le suspiró el duendecillo a la brisa]


Pero ya no pudo oírlo