-Se ha suicidado un "joder".
-¿Y?
-Quiero saber porqué pasa.
-Es que las calles enmudecen a mi paso.
-Estamos solos.
-No quita que no me quieran.
-Sigo con el "porqué" en la boca.
-Las calles vacías, y no cabemos la música, un cigarro y yo.
-Deshazte del soldadito.
-No puedo, nos está oyendo.
-Sueñas.
-Si los sueños tuviesen forma, se vestirían de humo. Al fin y al cabo es eso. Los grandes sueños nacen de mentes enfermas, y de sus enajenaciones, al igual que el humo nace del vicio y deseo de sus creadores.
El humo se mezcla con el corrosivo aire de un mundo extraño y, por minoría absoluta, acaba desapareciendo. Como ocurre con los sueños...y sus creadores.
-¿Hablamos de fumar?
-Hablamos de fumar.
-Háblame de cicatrices.
-No, de esta noche hemos salido ilesos.
-Se ha suicidado un cigarro..
sábado, 31 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
Sobre
Es el rojo que busca un poco más de tu alma.
Nacimos del polvo que levanta unas zapatillas al correr, y corriendo crecimos pensando en cerveza.
En cerveza y en perder el tiempo.
En perder el tiempo y en soñar que alguna vez soñariamos con una buena vida.
¿Cómo has llegado hasta aquí?
Todas las piedras que no has pisado se convierten en planetas rojos, y las que pisas son las minas rusas más rusas de toda Europa. Pero tal vez estuviéramos en el puente hablando de lo que se dice de Lou Reed.
-¿Que qué se dice de Lou Reed? Se dice que Lou Reed siempre empieza bien.
-Capullo, te preguntaba por tus zapatillas.
-Mis zapatillas son hijas del rock'nroll. Mis zapatillas saben que "miau" es la forma que tiene un gato de silvar una canción de Lou Reed.
-Debería haberte preguntado por los planetas rojos.
Pero esa tarde corríamos, corríamos para esquivar las balas de todas las pistolas de Brinxton, los bombines tienen mejor punteria cuando cierran los ojos, y sin parar perdimos el pedal de freno.
Y ahora, joder, creo que nos hemos pasado el puente; ya ni cerveza, ni ensoñaciones; ya ni Lou Reed, ni rock and roll ligero de unos viejos dinosaurios.
Nacimos del polvo que levanta unas zapatillas al correr, y corriendo crecimos pensando en cerveza.
En cerveza y en perder el tiempo.
En perder el tiempo y en soñar que alguna vez soñariamos con una buena vida.
¿Cómo has llegado hasta aquí?
Todas las piedras que no has pisado se convierten en planetas rojos, y las que pisas son las minas rusas más rusas de toda Europa. Pero tal vez estuviéramos en el puente hablando de lo que se dice de Lou Reed.
-¿Que qué se dice de Lou Reed? Se dice que Lou Reed siempre empieza bien.
-Capullo, te preguntaba por tus zapatillas.
-Mis zapatillas son hijas del rock'nroll. Mis zapatillas saben que "miau" es la forma que tiene un gato de silvar una canción de Lou Reed.
-Debería haberte preguntado por los planetas rojos.
Pero esa tarde corríamos, corríamos para esquivar las balas de todas las pistolas de Brinxton, los bombines tienen mejor punteria cuando cierran los ojos, y sin parar perdimos el pedal de freno.
Y ahora, joder, creo que nos hemos pasado el puente; ya ni cerveza, ni ensoñaciones; ya ni Lou Reed, ni rock and roll ligero de unos viejos dinosaurios.
martes, 9 de diciembre de 2008
Sobre lo que todos piensan de lo que todos piensan.
Lo que cuenta la leyenda de corazones, queda entre los corazones y yo.
Que cogimos aquella noche las lanzas más largas y afiladas y en el fervor de la batalla, cantando sudor, sudando canciones, pinchamos nuestra bandera.
Cuenta la leyenda que nuestra bandera bajó aquella noche para que la viesemos sangrar. Y los sudores secaron y las canciones se fueron volando. No pidió ayuda, se moría, había bajado del cielo porque la habíamos pinchado, y ahora se moría.
Se moría y reía.
Y todos los corazones callados.
Y las canciones volvieron, sólo para preguntar de que se reía tanto.
Pero ella se moría y reía.
Entiende que pasa ahora armadura y arma, supongo que debajo hay un soldado, pero esta noche no quiere ni ver tu alma, sucia y sudada huele a podredumbre y se te despega la piel para poder evitarla, que ya no sirves para eso armadura y arma, se reía y sangraba y lloraba y se reía, que todo son aquí corazones, y lo que más brilla es el filo de sus lanzas.
Que no es más que el brillo de los dientes del malo de los dibujos, una sonrisa maníaca, una sonrisa de bardo, del bardo bastardo, del bardo bastardo más loco y maníaco, del bardo bastardo más loco, maníaco y malo, y que te cuenten las lanzas que no era más que un dibujo animado.
De ánimos quería hablar, estaba allí arriba, aplaudía, sonríele y bajó, sangrando y riendo y muriendo y esta vez llevaba un arma.
Chico.
Eh!
Chico.
Que sangro y rio y muero.
Y ese no es tu problema.
Entonces las lanzas rieron y brillaron, y todo se paró un segundo.
Me pareció oir el aleteo de un pájaro, me pareció que era el pájaro más curioso e inoportuno del mundo, y que sin embargo era el pájaro más ruidoso de aquella llanura de corazones.
Que todo se ha quedado oscuro.
Que en la oscuridad no vuelan las aves.
Que sólo son las canciones que vuelven a ver como sangra y rie y muere.
Pero que han llegado tarde.
Que aquí no ha pasado nada.
La leyenda continúa, todos a una.
Cojamos las lanzas, sonríe, corazones armaduras y arma, dejemos las almas que pesan, no las necesitamos allí donde vamos.
¿No has aprendido nada de todo esto?
El sudor se ha secado dejando un tatuaje, un tatuaje curioso e inoportuno y sin embargo el más ruidoso en cuantas leyendas se han podido contar.
El páramo calla y el tatuaje canta.
El tatuaje calla y las lanzás sonríen.
Las lanzas sonríen y ella baja.
Baja para reir y sangrar y morir.
Eh!
Chico!
Armadura y arma!
Sigue el compás, serás una leyenda, no te quedes atrás..
Que cogimos aquella noche las lanzas más largas y afiladas y en el fervor de la batalla, cantando sudor, sudando canciones, pinchamos nuestra bandera.
Cuenta la leyenda que nuestra bandera bajó aquella noche para que la viesemos sangrar. Y los sudores secaron y las canciones se fueron volando. No pidió ayuda, se moría, había bajado del cielo porque la habíamos pinchado, y ahora se moría.
Se moría y reía.
Y todos los corazones callados.
Y las canciones volvieron, sólo para preguntar de que se reía tanto.
Pero ella se moría y reía.
Entiende que pasa ahora armadura y arma, supongo que debajo hay un soldado, pero esta noche no quiere ni ver tu alma, sucia y sudada huele a podredumbre y se te despega la piel para poder evitarla, que ya no sirves para eso armadura y arma, se reía y sangraba y lloraba y se reía, que todo son aquí corazones, y lo que más brilla es el filo de sus lanzas.
Que no es más que el brillo de los dientes del malo de los dibujos, una sonrisa maníaca, una sonrisa de bardo, del bardo bastardo, del bardo bastardo más loco y maníaco, del bardo bastardo más loco, maníaco y malo, y que te cuenten las lanzas que no era más que un dibujo animado.
De ánimos quería hablar, estaba allí arriba, aplaudía, sonríele y bajó, sangrando y riendo y muriendo y esta vez llevaba un arma.
Chico.
Eh!
Chico.
Que sangro y rio y muero.
Y ese no es tu problema.
Entonces las lanzas rieron y brillaron, y todo se paró un segundo.
Me pareció oir el aleteo de un pájaro, me pareció que era el pájaro más curioso e inoportuno del mundo, y que sin embargo era el pájaro más ruidoso de aquella llanura de corazones.
Que todo se ha quedado oscuro.
Que en la oscuridad no vuelan las aves.
Que sólo son las canciones que vuelven a ver como sangra y rie y muere.
Pero que han llegado tarde.
Que aquí no ha pasado nada.
La leyenda continúa, todos a una.
Cojamos las lanzas, sonríe, corazones armaduras y arma, dejemos las almas que pesan, no las necesitamos allí donde vamos.
¿No has aprendido nada de todo esto?
El sudor se ha secado dejando un tatuaje, un tatuaje curioso e inoportuno y sin embargo el más ruidoso en cuantas leyendas se han podido contar.
El páramo calla y el tatuaje canta.
El tatuaje calla y las lanzás sonríen.
Las lanzas sonríen y ella baja.
Baja para reir y sangrar y morir.
Eh!
Chico!
Armadura y arma!
Sigue el compás, serás una leyenda, no te quedes atrás..
lunes, 3 de noviembre de 2008
Sobre todos los "que" jamás pensados.
¡Que te jodan!
Dulces y empalagosas visiones de una larva que mira el mundo desde su colmena.
Todo miel.
Un póster de "I got soul" que tape la visión.
Un futuro de "I´m not a soldier" que cierre las bocas.
¿Si sale?
Si sale todo tiene dientes.
Que todos los dientes son verdes.
Que todos los dientes son romos.
Que un loco los hizo de sal.
El cielo tiene la mandíbula de un caimán, y las nubes más escamas que el pez más peludo del mar.
Si esque es una terrorista, que ni usa TNT, le basta el fuego que decora su mirada justo antes de dormir.
Que los ojos se tiñen de rojo.
Que su alma se prende al alba.
¡Que se muere joder!
Y que a su cuerpo no se le olvide, que nunca lo hará del todo.
¡Y otra vez!
Que si el corazón late más fuerte no es pa quitarse las telarañas.
Que si el corazón rebota es pa recordarte que ni eso te mata.
Que no estás muerto.
Que sigues vivo.
¿Y que?
Que te jodan..
Dulces y empalagosas visiones de una larva que mira el mundo desde su colmena.
Todo miel.
Un póster de "I got soul" que tape la visión.
Un futuro de "I´m not a soldier" que cierre las bocas.
¿Si sale?
Si sale todo tiene dientes.
Que todos los dientes son verdes.
Que todos los dientes son romos.
Que un loco los hizo de sal.
El cielo tiene la mandíbula de un caimán, y las nubes más escamas que el pez más peludo del mar.
Si esque es una terrorista, que ni usa TNT, le basta el fuego que decora su mirada justo antes de dormir.
Que los ojos se tiñen de rojo.
Que su alma se prende al alba.
¡Que se muere joder!
Y que a su cuerpo no se le olvide, que nunca lo hará del todo.
¡Y otra vez!
Que si el corazón late más fuerte no es pa quitarse las telarañas.
Que si el corazón rebota es pa recordarte que ni eso te mata.
Que no estás muerto.
Que sigues vivo.
¿Y que?
Que te jodan..
lunes, 15 de septiembre de 2008
Sobre las 2:36
Te estás quedando sin.
Despertar es despertar aquí y en Rusia, y hoy lo has echo del revés, en una jaula que es papel.
Estás entre paredes otra jodida vez, es como tener tu cielo a dos metros de la cabeza, y descendiendo.
Joder como se nota que no es tu cuerpo el atrapado, pero salir, valla lo que es salir...el jocker sin maquillaje.
Hay quien nace y hay quien no, y hay quien nace de una broma del Diablo.
Así que para volar hace falta un corazón oxidado y palabras de metal. Manda huevos saber que el suicida está mas vivo que nadie. Manda huevos saber que tiene más ganas de vivir que todos, pero está decorando el árbol de navidad, y manda todavía mas huevos saber que él es una bola el árbol.
Lo sintió la última vez que lo vió.
Él habla y se lleva consigo humanidades, vete a recorrer caminos jodido romanticida, ¡Que te llamarán ladrón!
"¿Ladrón?
Ladrón el viento por llevarse mis palabras."
"Que tus palabras se las lleve el viento y el viento se volverá loco, te arrancará un subidón y te empujará a vomitarlo."
Borrachas las mariposas que explotan en llamas cuando echan a volar.
Y a ti te han salido alas a gasolina.
¡Somos los putos soldados del mundo!
¡Y esque todo lo que te nace es poesía!
¡Vamos a dar la cara y vamos a dar la cruz!
Por comerte los ases de una baraja ahora solo tienes parejas y en ninguna de ellas se quieren tanto como tú a tus alas sin combustible.
Tiempo.
Tienes que parar a repostar en algún bar, dale un par de tragos más.
Porque hace falta alcohol para que la jaula arda.
Porque a un corazón oxidado le faltan fuerzas para perseguir al viento en busca de tus palabras.
Porque tus alas se queman.
Y es que te estás quedando sin..
Despertar es despertar aquí y en Rusia, y hoy lo has echo del revés, en una jaula que es papel.
Estás entre paredes otra jodida vez, es como tener tu cielo a dos metros de la cabeza, y descendiendo.
Joder como se nota que no es tu cuerpo el atrapado, pero salir, valla lo que es salir...el jocker sin maquillaje.
Hay quien nace y hay quien no, y hay quien nace de una broma del Diablo.
Así que para volar hace falta un corazón oxidado y palabras de metal. Manda huevos saber que el suicida está mas vivo que nadie. Manda huevos saber que tiene más ganas de vivir que todos, pero está decorando el árbol de navidad, y manda todavía mas huevos saber que él es una bola el árbol.
Lo sintió la última vez que lo vió.
Él habla y se lleva consigo humanidades, vete a recorrer caminos jodido romanticida, ¡Que te llamarán ladrón!
"¿Ladrón?
Ladrón el viento por llevarse mis palabras."
"Que tus palabras se las lleve el viento y el viento se volverá loco, te arrancará un subidón y te empujará a vomitarlo."
Borrachas las mariposas que explotan en llamas cuando echan a volar.
Y a ti te han salido alas a gasolina.
¡Somos los putos soldados del mundo!
¡Y esque todo lo que te nace es poesía!
¡Vamos a dar la cara y vamos a dar la cruz!
Por comerte los ases de una baraja ahora solo tienes parejas y en ninguna de ellas se quieren tanto como tú a tus alas sin combustible.
Tiempo.
Tienes que parar a repostar en algún bar, dale un par de tragos más.
Porque hace falta alcohol para que la jaula arda.
Porque a un corazón oxidado le faltan fuerzas para perseguir al viento en busca de tus palabras.
Porque tus alas se queman.
Y es que te estás quedando sin..
Sobre la triste triste muerte de Peter Pan.
Siempre que te apretes el estómago podrás vomitar.
Llega el invierno y me protejo del frío con pieles de escarabajo.
Sólo vivo para vivir debajo de ellas y debajo de ellas sólo hay muros.
Los muros son cada vez más pesados y cada vez más sensibles, y sabes que todos caerán si alguna vez tropiezas con un mal grito. Todos forman laberintos, y en todos los laberintos hay monstruos.
¿Entonces que?
¿Dios te dio una espada y un bocata para aguantar un día más?
Puede que te encuentres con el monstruo, o puede que te encuentre él a tí. En cualquier caso le darás de comer el bocata para que te deje en paz y luego le rajarás con la espada para recuperarlo.
Después de todo, Dios también tiene sentido del humor.
Una noche de verano te tropezaste con el invierno, y tus pieles de escarabajo calleron todas al suelo.
Les pediste un boli a los niños inmortales que con sangre escribían en las paredes profecías sobre los Recuerdameporsiempre y se rieron de tí.
Lo único que les oiste fue decir que si la luna no sale de día es porque que tiene resaca de la noche anterior.
"JODETE TIENES ENVIDIA!"
Contestaron; "Envidia de quién? ¿De quién cada día despierta matando las horas con las plumas del búho que se acuesta con ella? Nunca la tendrás."
"Lo que tú digas, pero son plumas muy afiladas"
Y un niño murió.
Así que me lo llevé conmigo para tener compañía en el laberinto.
Su nombre era Peter Pan y nunca me perdonó que lo arrastrara entre los muros.
Llega el invierno y me protejo del frío con pieles de escarabajo.
Sólo vivo para vivir debajo de ellas y debajo de ellas sólo hay muros.
Los muros son cada vez más pesados y cada vez más sensibles, y sabes que todos caerán si alguna vez tropiezas con un mal grito. Todos forman laberintos, y en todos los laberintos hay monstruos.
¿Entonces que?
¿Dios te dio una espada y un bocata para aguantar un día más?
Puede que te encuentres con el monstruo, o puede que te encuentre él a tí. En cualquier caso le darás de comer el bocata para que te deje en paz y luego le rajarás con la espada para recuperarlo.
Después de todo, Dios también tiene sentido del humor.
Una noche de verano te tropezaste con el invierno, y tus pieles de escarabajo calleron todas al suelo.
Les pediste un boli a los niños inmortales que con sangre escribían en las paredes profecías sobre los Recuerdameporsiempre y se rieron de tí.
Lo único que les oiste fue decir que si la luna no sale de día es porque que tiene resaca de la noche anterior.
"JODETE TIENES ENVIDIA!"
Contestaron; "Envidia de quién? ¿De quién cada día despierta matando las horas con las plumas del búho que se acuesta con ella? Nunca la tendrás."
"Lo que tú digas, pero son plumas muy afiladas"
Y un niño murió.
Así que me lo llevé conmigo para tener compañía en el laberinto.
Su nombre era Peter Pan y nunca me perdonó que lo arrastrara entre los muros.
martes, 26 de agosto de 2008
Sobre los agujeros.
Puede que algún sábado te despiertes con una preciosa rubia al lado.
O puede que no.
Puede que sea morena.
Mientras tanto bebes emociones reciclables para desayunar.
Todo de plástico.
Un portazo es una hermosa canción par un sábado por la mañana. No son ni rubias ni morenas en la cama. Pero son melodías portadoras de esperanza.
Tal vez hoy no tengas que volver. Puede que sea el día.
Vamos a buscar los cachitos de la noche del viernes en el felpudo.
No.
Vamos a buscar a alguien que sepa y pueda construir una nave espacial.
Todos quieren una nave espacial.
Es lo bueno de los portazos, te dejan con todo un día por delante.
Vas caminando despacio y mirando al suelo, no valla a ser que sin querer vayas a caer en algún vicio.
Los suelos están jodidamente llenos de agujeros negros de revelaciones y para salir de ellos hace falta una nave espacial y una tripulación. Una chica de buen ver, y tal vez algún mono que sepa más matemáticas que tú.
Hoy no te han llamado capullo y te sientes extraño. Puede que sea hambre.
Un agujero en el estómago.
Vete a cualquier sitio de esos llenos de gente que entra y sale con un carro con estampados a cuadros y rallas.
¿Un supermercado?
No.
Una cárcel.
Una cárcel con queso de todas las marcas.
Con el mejor queso del mundo, con sus imperfectos mejores agujeros del mundo.
Necesitas cambiarte el nombre.
Todavía no te han llamado capullo.
Una vez te mordió una ardilla, puede que tengas extraños y sobrenaturales poderes de ardilla.
Empecemos por ponerte el nombre de Ardilla y que cuando lo digas la gente te llame capullo.
"¿Cómo te llamas?"
"Vamos a ahorrar tiempo, llámame capullo."
Pero ¡Eh!, cuidado, sigue mirando al suelo, no valla a ser que caigas en el olvido.
Ya nadie te querrá y te quedarás lo suficientemente solo como para que el sol tenga que bajar a darte de fumar.
"¿Estás bien muchacho?"
"Llámame capullo"
Llovería, pero sería el sol que no quiere verte y las nubes que se ríen del descaro.
La luna ni se digna a aparecer este mediodía.
Vamos a por mi queso, que por lo menos tiene agujeros y si todavía tengo algo de suerte tal vez me caiga en alguno de ellos.
Es lo que tiene la música de un portazo.
O puede que no.
Puede que sea morena.
Mientras tanto bebes emociones reciclables para desayunar.
Todo de plástico.
Un portazo es una hermosa canción par un sábado por la mañana. No son ni rubias ni morenas en la cama. Pero son melodías portadoras de esperanza.
Tal vez hoy no tengas que volver. Puede que sea el día.
Vamos a buscar los cachitos de la noche del viernes en el felpudo.
No.
Vamos a buscar a alguien que sepa y pueda construir una nave espacial.
Todos quieren una nave espacial.
Es lo bueno de los portazos, te dejan con todo un día por delante.
Vas caminando despacio y mirando al suelo, no valla a ser que sin querer vayas a caer en algún vicio.
Los suelos están jodidamente llenos de agujeros negros de revelaciones y para salir de ellos hace falta una nave espacial y una tripulación. Una chica de buen ver, y tal vez algún mono que sepa más matemáticas que tú.
Hoy no te han llamado capullo y te sientes extraño. Puede que sea hambre.
Un agujero en el estómago.
Vete a cualquier sitio de esos llenos de gente que entra y sale con un carro con estampados a cuadros y rallas.
¿Un supermercado?
No.
Una cárcel.
Una cárcel con queso de todas las marcas.
Con el mejor queso del mundo, con sus imperfectos mejores agujeros del mundo.
Necesitas cambiarte el nombre.
Todavía no te han llamado capullo.
Una vez te mordió una ardilla, puede que tengas extraños y sobrenaturales poderes de ardilla.
Empecemos por ponerte el nombre de Ardilla y que cuando lo digas la gente te llame capullo.
"¿Cómo te llamas?"
"Vamos a ahorrar tiempo, llámame capullo."
Pero ¡Eh!, cuidado, sigue mirando al suelo, no valla a ser que caigas en el olvido.
Ya nadie te querrá y te quedarás lo suficientemente solo como para que el sol tenga que bajar a darte de fumar.
"¿Estás bien muchacho?"
"Llámame capullo"
Llovería, pero sería el sol que no quiere verte y las nubes que se ríen del descaro.
La luna ni se digna a aparecer este mediodía.
Vamos a por mi queso, que por lo menos tiene agujeros y si todavía tengo algo de suerte tal vez me caiga en alguno de ellos.
Es lo que tiene la música de un portazo.
Sobre la telaraña. Las maneras de caminar.
Vives en la telaraña. Comes en la telaraña, ves la tele en la telaraña, y que demonios, hasta cuando estornudas lo haces en ella.
Es jodido tener un solo brazo especialmente corto y que te piquen los cojones.
Ráscate la nariz, puede que funcione.
Pero aun es más jodido si te pica la nariz. Pregúntale a alguien que encuentres: "¿Qué harías si no tuvieras tu único brazo lo suficiemente largo como para rascarte los cojones?"
"Ponte un garfio" Te diría un payaso.
Ya no quedan trajes de etiqueta. Y mucho menos de mi talla.
Todos mal vestidos con uno y yo en tirantes. En la telaraña nadie te dice nada.
Por lo menos te queda El Juego. Bien, de acuerdo, nadie te ha invitado a participar, pero hoy no hay ganas de subirse al mundo, y mientras nadie te quiera tirar todo ira bien.
Ya tenemos una telaraña, una camisa de tirantes, un juego sin significado y un montón de capullos de etiqueta.
Creo que voy a aceptar la sugerencia del payaso.
Puedes subirte a un tren llamado: "Destino final, viaje sin retorno".
O puedes no hacerlo.
No lo hagas, no seas imbécil. Muchos otro como tú cayeron y ahora viven decorados con medallas que brillan a sol y sombra, y estos, sonriendo, enseñan una perlada dentadura a juego que inspira de todo menos confianza.
Pero a nadie le gusta la confianza.
¡Mierda!
¿Qué ha pasado? Estás en el puto tren.
En fin, ponte cómodo.
Los farolillos te dan la bienvenida, y también los faroles que van de farol, pero estos más bajito, susurran, pues nunca quisieron llamar la atención.
"¿A dónde te diriges asi?, sin etiqueta y pisando los rencores que trae la madrugada"
Te pregunta el revisor.
"Ando perdido por suerte ¿Qué se me presenta hoy?"
"Las nubes se sonrojan al ver a la luna vestida y maquillada para salir esta noche"
"Ah! pues ya tengo plan"
Y finaliza:
"Vas pisando atardeceres."
Esta vez la pista de baile está para los dos, pero tú no has venido a bailar.
Asi que me quedo con mi camisa de tirantes, mi juego sin significado, el consejo de un payaso y ¡Qué coño! mis capullos de etiqueta.
La telaraña es de superglú, su abrazo es más fuerte que el de papá oso al guardia del bosque, de esa no hay quien se libre.
Nadie ha venido a bailar hoy.
Viaje sin retorno y el revisor te dice:
"Recuerda muchacho que la próxima vez que alguien diga tu nombre, tú no tendrás el brazo lo suficientemente largo como para levantar la mano."
Es jodido tener un solo brazo especialmente corto y que te piquen los cojones.
Ráscate la nariz, puede que funcione.
Pero aun es más jodido si te pica la nariz. Pregúntale a alguien que encuentres: "¿Qué harías si no tuvieras tu único brazo lo suficiemente largo como para rascarte los cojones?"
"Ponte un garfio" Te diría un payaso.
Ya no quedan trajes de etiqueta. Y mucho menos de mi talla.
Todos mal vestidos con uno y yo en tirantes. En la telaraña nadie te dice nada.
Por lo menos te queda El Juego. Bien, de acuerdo, nadie te ha invitado a participar, pero hoy no hay ganas de subirse al mundo, y mientras nadie te quiera tirar todo ira bien.
Ya tenemos una telaraña, una camisa de tirantes, un juego sin significado y un montón de capullos de etiqueta.
Creo que voy a aceptar la sugerencia del payaso.
Puedes subirte a un tren llamado: "Destino final, viaje sin retorno".
O puedes no hacerlo.
No lo hagas, no seas imbécil. Muchos otro como tú cayeron y ahora viven decorados con medallas que brillan a sol y sombra, y estos, sonriendo, enseñan una perlada dentadura a juego que inspira de todo menos confianza.
Pero a nadie le gusta la confianza.
¡Mierda!
¿Qué ha pasado? Estás en el puto tren.
En fin, ponte cómodo.
Los farolillos te dan la bienvenida, y también los faroles que van de farol, pero estos más bajito, susurran, pues nunca quisieron llamar la atención.
"¿A dónde te diriges asi?, sin etiqueta y pisando los rencores que trae la madrugada"
Te pregunta el revisor.
"Ando perdido por suerte ¿Qué se me presenta hoy?"
"Las nubes se sonrojan al ver a la luna vestida y maquillada para salir esta noche"
"Ah! pues ya tengo plan"
Y finaliza:
"Vas pisando atardeceres."
Esta vez la pista de baile está para los dos, pero tú no has venido a bailar.
Asi que me quedo con mi camisa de tirantes, mi juego sin significado, el consejo de un payaso y ¡Qué coño! mis capullos de etiqueta.
La telaraña es de superglú, su abrazo es más fuerte que el de papá oso al guardia del bosque, de esa no hay quien se libre.
Nadie ha venido a bailar hoy.
Viaje sin retorno y el revisor te dice:
"Recuerda muchacho que la próxima vez que alguien diga tu nombre, tú no tendrás el brazo lo suficientemente largo como para levantar la mano."
miércoles, 20 de agosto de 2008
El Juego
Reglas:
- Todo el mundo juega a El Juego.
2. En el momento en el que pienses en El Juego has perdido, y has de declararlo públicamente.
3. En el momento de que dejes de pensar en El Juego, volveras a participar en él.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)